lunes, 1 de agosto de 2011

SER O NO SER (CAJERO), ESA ES LA CUESTIÓN

En estos días en los que nos asedian, a los que queremos seguir en activo en el mundo que nos rodea, con información acerca de los resultados de los test de estrés (menudo estrés tendrán los banqueros! digo yo), sobre los 2 euros de comisión que los bankeros pasarán a cobrar mensualemente a sus clientes si no mantienen un capital disponible de al menos 2000 euros al mes, y sobre la gran estafa del presunto agresor sexual que se nos ha colado en el FMI,... en estos días, repito, yo me empeño en cambiar de caja.

Bankero? Bankajero? Camkajero? Iberkajero?... y por qué todo con K??? pues porque me temo que cualquiera de estos en los que me meta me colarán las comisiones que les vengan en gana si intento darles un voto de confianza. ¿Qué puedo hacer? Ya mi abuela me lo decía, que no hay mejor dinero, ninguno que huela mejor y que sepa mejor, que aquel que uno mismo se custodia bajo el colchón. Volveremos a la antigua usanza?

Recuerdo algo que leí hace tiempo, en alguna página pseudoeconómica, de estas de divulgación: LOS BANCOS SE CREARON ANTES QUE EL DINERO. Toma Jeroma! y yo que pensaba que esto era como la historia del huevo y la gallina, donde los huevos no eran de oro y la gallina tampoco era la más ponedora sino la más cotorra del corral. "Los primeros bancos operaron en la antigua Mesopotamia, donde los palacios reales y templos ofrecían lugares seguros para guardar granos y otras mercancías". Para los que no lo sepan, la única civilización que no funcionaba con dinero era la inca, lo que hoy es Perú. Interesante verdad?, quizá habría que recordarle esto a Humala.

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